02 Marzo 2005 - Abc.es

Los Delinqüentes: «Hemos homenajeado a Miguel, pero con mucha alegría»

Con su nuevo trabajo rinden homenaje a Miguel, el tercer miembro del grupo fallecido recientemente. «Sí, es un homenaje, pero lleno de alegría», confiesan.

 

Estos chicos de Jerez de la Frontera que se confiesan garrapateros hasta la médula, osados y alegres, ya van por tres álbumes. El último, editado recientemente, se titula «El verde rebelde vuelve» (EMI). Contiene catorce números y algunas colaboraciones sonadas, como las de Rafael Amador, Kiko Veneno, Diego Carrasco o Bebe. Es un disco pletórico, lleno de luz y algarabía.

 

No hay ni una canción triste, a pesar del reciente óbito de Miguel, carismático cantante del grupo. Diego Pozo, guitarrista, señala que «este disco tenía que ser un homenaje a la figura de Miguel, claro. Pero un homenaje sin lágrimas y sin canciones tristes. Porque hemos hecho lo que a él le gustaba, la música garrapatera, de colegas. Le hemos homenajeado en la forma en que a él le hubiera gustado». Diego insiste en que «las cosas no han variado mucho desde su desaparición. Hacemos la misma música. Tocamos con los mismos músicos y seguimos haciendo nosotros las canciones. «El Canijo», que ya cantaba antes alguna canción, pues ha tenido que tomar un papel más de cantante solista. Sólo eso».

 

En el disco, como comentábamos, participan algunos monstruos de la música moderna española, músicos que son, en buena medida, los pioneros del género que practican Los Delinqüentes. «Sí, ha sido un placer poder echarse un ratillo con figuras como Rafael Amador, Kiko Veneno, Diego Carrasco o Bebe. Rafael está muy bien. Creo que pronto volverá a hacer música. Y de Kiko ya somos colegas íntimos. Nos ha invitado a colaborar en su próximo trabajo. En fin, es muy guapo trabajar con esta gente», señala «El Canijo».

 

«Nosotros no somos un grupo convencional, sino una hermandad. Entendemos la música como algo que nos hermana. Somos una pandilla de colegas del barrio que hace la música que le gusta», añade a modo de plano de ubicación para poder situar a esta banda en el mapa de la actualidad musical.

 

«EL Canijo» reconoce que es un poco infantil estar en un rollo, como el de los «fumetas», que ya ha sido muy asimilado y que ha perdido toda su leyenda rebelde. «Sí, es verdad. Pero, bueno, es nuestro rollo. Aunque nosotros creemos que las drogas duras son completamente antimusicales. Es que la gente se apunta a todo. Ahora, por ejemplo, salen mestizos y flamenquitos hasta de debajo de las piedras», dice «El Canijo». Los dos integrantes del grupo señalan que ellos huyen de los «virtuosismos». «Lo que nos gusta es la música que surge con vitalidad, sin academicismos. Creemos que la música de hoy está muy mal. Los chavales tendrían que empezar a escuchar los discos de sus padres, de Pata Negra, de Frank Zappa, de gente que grababa con pasión», sentencian.